Limpiadores
Una piel limpia es la base de cualquier rutina coreana. Por la noche, empieza con un aceite o bálsamo limpiador que disuelva el maquillaje y el SPF, y sigue con un limpiador espumoso suave: la conocida doble limpieza.
Así se hace: Masajea el limpiador suavemente sobre el rostro y aclara con agua tibia. El aceite o el bálsamo se aplican sobre la piel seca; la espuma o el gel, sobre la piel húmeda. Por la noche, primero aceite y después espuma; por la mañana basta con un limpiador suave.